Tareas pendientes

Lectura de obras

Luzuriaga y su juventud

Cuna de los hombres exitosos

jueves, 5 de abril de 2018

Para los alumnos de 4to D

Estimados alumnos de 4.° D:

La lectura nos permite acceder a “mundos que solo pueden ser vistos a través de los ojos de un extranjero, de un explorador o de un historiador”. Con la lectura realizamos viajes a lugares desconocidos, vemos en la mente películas que las vamos recreando.

Por este motivo se les encargó la lectura de obras, para que conozcan mundos distintos.

1. Kevin Cadillo, Aldair Álvarez, Junior Sotelo, Alexa Cornelio y Víctor Hinostroza leen El sexto de José María Arguedas.

2. Melanie Hernández, Gemma García, Sonia Pacherres, Ayde Ordoñez, María Inga leen El viejo y el mar de Ernest Hemingway.

3. Leo Cárdenas, Naomi Aquise, Sandra Sáenz, Karolina Escobedo, Yanet Alejo leen Metamorfosis de Franz Kafka.

4. Shair Alvarado, Yadira Almonacid, Leonard Rodríguez, Gabriel Gamarra, Andrea Luna leen Madre Coraje de Bertolt Brecht.

5. Giovanny Hancco, Eduardo Cruz, Jack Chuque, Angelo Paz leen En octubre no hay milagros de Oswaldo Reynoso.

6. Betsabe Ayma, Anthony Sivincha, Nataly Cabanillas leen Crónicas de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez.

7. Edilberto Vásquez, José Luna, Luis López, Dilan Pretel, Mirian Vilca leen Werther de Johann Wolfgang von Goethe.

La tarea consiste en elaborar un organizador visual (mapa conceptual) con los siguiente puntos:


1. Nombre de la obra.

2. Nombre del autor.

3. Características del autor

a. Breve biografía del autor.

b. Características del autor como escritor (después de haber leído la obra podremos manifestar si el autor es muy descriptivo, si su lenguaje es muy sencillo o no, o si caracteriza perfectamente a sus personajes)

4. Características de la obra.
a. Composición literaria a la que pertenece: por ejemplo si es una novela, un cuento, una tragedia, etc.
b. Forma en que está escrita la obra: si está escrita en forma de verso o en prosa.
c. Lugar donde se desarrolla la obra: en la mayoría de las obras literarias el autor sitúa la acción de la misma en un lugar determinado.
d. Época en que se desarrolla la obra: este dato es muchas veces difícil de encontrar, pero después de la lectura de la obra, en la mayoría de ellas podremos decir si se desarrolla en épocas anteriores, o si por el contrario es en la época actual, o también en el futuro
e. Los personajes: al proceso de creación de un personaje se le llama caracterización y consiste en descubrir para el lector los rasgos característicos, el modo de ser de los personajes. Los personajes son los seres humanos que el ser humano ha ideado y que como dotados de vida propia, toman parte en la acción de la obra. Los personajes de una obra pueden dividirse así:
. Los personajes que participan de una manera más destacada reciben el nombre de protagonistas
. A los protagonistas le siguen los personajes secundarios, los cuales participan en la acción, pero no continuamente y sus papeles no tienen especial influencia en la acción de la misma, en la mayoría de los casos.
. También aparecen los llamados personajes esporádicos que aparecen una sola vez o muy pocas.
Para presentar a los personajes principales, es necesario dar de ellos dos descripciones:
. Descripción física: o sea la descripción de los datos físicos o del mismo
. Descripción moral: serán todos aquellos sentimientos, virtudes, defectos, etc.
f. El ambiente en que se desarrolla la obra: este es el marco escénico de la obra
g. El mensaje: será todo aquel sentimiento positivo o no, que pueda manifestarse en la obra.
h. El tema: una obra literaria puede tener varios temas, lo mismo que mensajes. En una obra se puede tratar el tema del amor, la amistad, la injusticia, etc.
i. Fragmento de la obra: aquí escribimos uno de los fragmentos que más nos haya impactado de la obra. Servirá como una ilustración final de nuestro análisis.
j. Comentario personal sobre la obra: en este podemos manifestar nuestra opinión acerca de la obra. Sea esta positiva o negativa



lunes, 2 de abril de 2018

Para los alumnos de 4to B

Estimados jóvenes:

 Al inicio de cada año, los profesores tenemos la intención de convencerlos de que su curso es importante, cada quien a su manera. Está claro que, para mí, la lectura en general y la lectura de obras literarias en particular es uno de los instrumentos más eficaces para la formación de la personalidad y el conocimiento profundo del mundo que nos rodea y de nosotros mismos. Por intermedio de la lectura, se consigue el desarrollo de la capacidad de análisis y del sentido crítico. No se puede hacer una lectura observando las imágenes de la televisión; el lector tiene que analizar y tomar partido por lo que está leyendo. Razón, para mí, suficiente para exigirlos la lectura.

Por ello, hemos distribuido la lectura de obras:

Para Jennifer Velásquez, Milagros Taza, Liz Gutierrez y Andi Benites, la Madre coraje de Bertolt Brecht.

Para Mariela Canchari, Andrea Aquino, Clariza Mayo, Javier Victorio y María Aguirre, El sexto de José Maria Arguedas.

Para Jhon Fernández, Edwar Cconislla, Hait Nolasco, José Burga y César Burga, La metamorfosis de Franz Kafka.

Para Valentina Ciobanu, Lidia Huamanttupa, Esther Cáceres, Nicole Seclén y Jefferson Arce, Cronicas de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez.

Para Brisa Munivez, Diana Carlosviza, Rosa Girón, Evelyn Carrasco y Nayely Rojas, El viejo y el mar de Ernest Miller Hemingway.

Vamos a aprovechar la oportunidad de encontrarnos en AIP para completar la lectura y redactar someramente en mapa conceptual los siguientes detalles:
1. Nombre de la obra.
2. Nombre del autor.
3. Características del autor
  a. Breve biografía del autor.
  b. Características del autor como escritor (después de haber leído la obra podremos manifestar si el autor es muy descriptivo, si su lenguaje es muy sencillo o no, o si caracteriza perfectamente a sus personajes)
4. Características de la obra.
  a. Composición literaria a la que pertenece: por ejemplo si es una novela, un cuento, una tragedia, etc
  b. Forma en que está escrita la obra: si está escrita en forma de verso o en prosa.
  c. Lugar donde se desarrolla la obra: en la mayoría de las obras literarias el autor sitúa la acción de la misma en un lugar determinado.
  d. Época en que se desarrolla la obra: este dato es muchas veces difícil de encontrar, pero después de la lectura de la obra, en la mayoría de ellas podremos decir si se desarrolla en épocas anteriores, o si por el contrario es en la época actual, o también en el futuro
  e. Los personajes: al proceso de creación de un personaje se le llama caracterización y consiste en descubrir para el lector los rasgos característicos, el modo de ser de los personajes. Los personajes son los seres humanos que el ser humano ha ideado y que como dotados de vida propia, toman parte en la acción de la obra. Los personajes de una obra pueden dividirse así:
. Los personajes que participan de una manera más destacada reciben el nombre de protagonistas. A los protagonistas le siguen los personajes secundarios, los cuales participan en la acción, pero no continuamente y sus papeles no tienen especial influencia en la acción de la misma, en la mayoría de los casos.
 . También aparecen los llamados personajes esporádicos que aparecen una sola vez o muy pocas. Para presentar a los personajes principales, es necesario dar de ellos dos descripciones:
   . Descripción física: o sea la descripción de los datos físicos o del mismo
   . Descripción moral: serán todos aquellos sentimientos, virtudes, defectos, etc.

 f. El ambiente en que se desarrolla la obra: este es el marco escénico de la obra
 g. El mensaje: será todo aquel sentimiento positivo o no, que pueda manifestarse en la obra.
 h. El tema: una obra literaria puede tener varios temas, lo mismo que mensajes. En una obra se puede tratar el tema del amor, la amistad, la injusticia, etc.
i. Fragmento de la obra: aquí escribimos uno de los fragmentos que más nos haya impactado de la obra. Servirá como una ilustración final de nuestro análisis.
j. Comentario personal sobre la obra: en este podemos manifestar nuestra opinión acerca de la obra. Sea esta positiva o negativa.

 El mapa conceptual será publicado en ese medio. Gracias

sábado, 6 de agosto de 2016

La limpieza en Toribio de Luzuriaga y Mejía opaca la pintura. Está sucio como la conciencia de personas de mal vivir. Una pena que se haya abandonado de esta manera a un colegio que iba creciendo. Esto indica que la meritocracia no es tan efectiva ni trae buenos resultados. De seguir así, no hay mucho futuro. ¿Qué será de aquellos años cuando en San Juan de Lurigancho se mantenía entre los cinco primeros? Estaba como colegio piloto. Ahora ni el piloto automático lo salva. Algo debe estar pasando. O hay un desgobierno o hay una prepotencia. Ninguna es buena y si ambos se juntan, la institución va camino a su desaparición. En esta imagen se observa a dos profesoras de inicial haciendo limpieza ¿Y dónde están las personas pagadas para esta labor? En el aniversario, con sorpresa, encontré a dos maestras haciendo limpieza. No está mal, pero, se han visto a realizar esta labor porque urgía la limpieza. Les pregunté por qué no pedían apoyo y movieron sus rostros con indiferencia.

jueves, 18 de diciembre de 2014

La última formación 2014

El tiempo pasa y la ley del movimiento nos dice que debemos ir de un lado a otro.
Usted,  ha dicho que quiere a esta institución, pero que desea alejarse por un tiempo, que  nuestra relación, a pesar del inmenso amor, necesita de la distancia...
Y la pregunta es, ¿si en verdad sientes amor por Toribio?  ¿Qué es esto?
Si nuestra compañía no te ha conmovido para nada, si nuestras clases, nuestras aulas, nuestro apoyo incondicional, y ni las aguas de coco de algunos ojos no te ha llegado al corazón y al alma.
Y me pregunto, por qué, si dices que nos quieres, nuestra relación no continúa.
Quizás la profesión elegida tenga algo de culpa, pero si es verdad que amas esta forma de relación, ¿por qué, después este largo aprendizaje, te alejas?

Tal vez, la palabra agresiva de retirar a los dinosaurios te haya herido. Pero le estás haciendo caso a esa frase y... te vas

Por qué te alejas de este local, de estos números 132… Esta gente te extrañará. ¿Con quién compartiremos la mesa? ¿Con quién bailán las maestras? Nelly ¿a quién dará su Qapchi? Vicente ¿para quién traerá el vino? Con quién hablaremos de colores y sombras, con quién haremos casar a Pedro, esa tarea aún queda pendiente. Y te vas sin ... consultarnos. ¿Quién comprenderá nuestras faltas? ¿Quién estará sentado a lado de nuestras firmas? ¿Quién acompañará a Antonio? Es difícil desacostumbrarse a lo acostumbrado. No te vayas... estos señores te van  a extrañar. En fin, ya está decidido. ¿Cuántos de nosotros saldremos sacados por un oficio o por un examen? ¿Cuántos no llegaremos a esa decisión de decir adiós a los amigos? Te vas porque lo decidiste. ¿Y seguiremos siendo amigos? Adiós... y cada julio nos acordaremos de ti porque la fiesta debe continuar...


miércoles, 3 de diciembre de 2014

El día del logro

Después de días inciertos, finaliza el 2014. Las labores se han vuelto una repetición cansina. aunque ahora los estudiantes aprueban con el mismo examen del mes de julio. Tremenda novedad. Después dicen que no les enseñamos. Ahora contamos con expertos (monitores, barredores, gendarmes, etc) que van aprendiendo o copiando de la labor docente. No hubo un solo modelo de las rutas, cada experto habla lo que cree que es. Eso sí, frente a esa ficha de diversidad de teorías, el maestro en aula debe cumplir a pie puntilla cada ítem. No interesa qué tema ni que capacidad estás desarrollando, solo debes satisfacer las expectativas del mirón.

En estas circunstancias, lo que interesa es el aprendizaje del estudiante. No importa si hiciste tal o cual método o estrategia. En el alumno que el aprendizaje, mientras que en las aulas, cual viento esporádico, quedan las carpetas y las estrategias.

Aquí tenemos el otro lado del calor académico, el trabajo en aula de alumnos y maestros.
Míster Músculos y Sheyla

5to C 2014

2do C 2014

Examen por el DDL

2do C - después del examen


Dana resolviendo ele examen

Los profesores trabajando los resultados del examen

Prof. Franco dirigiendo al pelotón de maestros

El líder de la IE 132: Máximo

Los maestros Córdova y Laura

Examen de danza

Elenco de danza 132

Los pututos

domingo, 21 de septiembre de 2014

Lee y contesta

Va a leer una noticia sobre una nueva idea turística. Lea el texto y conteste a las preguntas (25-30). Seleccione la opción correcta (A, B o C). Marque las opciones elegidas en la Hoja de respuestas.

PERSONAJES DE LEYENDA
Personajes de leyenda, fechas importantes, obras literarias y todo tipo de temas históricos se utilizan para un nuevo fenómeno turístico: las visitas teatralizadas, paseos acompañados de una representación teatral. La idea, en práctica en casi toda España, incluye un paseo para conocer la ciudad y lugares de gran valor histórico con un grupo de actores que, vestidos con trajes antiguos, enseñan lugares e historias.
En el escenario de la calle, el teatro se transforma en una herramienta para la educación, el entretenimiento y el turismo. Varias ciudades españolas organizan visitas con actores para dar a conocer su historia, sus leyendas y los lugares más populares y representativos. Solo en la ciudad de Madrid, la primera en poner en práctica esta idea, unas 50.000 personas han realizado los recorridos con actores que transforman la ciudad en una villa del siglo XVII o de la Edad Media. Esta propuesta se ha seguido en otras ciudades y, hoy en día, Bilbao, Gijón, Pamplona,
Barcelona o Tordesillas son sólo algunos de los lugares que tienen esta oferta cultural. Los paseos están organizados según diversos criterios: geográfico, histórico, literario y temático. En el caso de Bilbao, el personaje que acompaña a los visitantes es Carola, una mujer popular en la ciudad a principios del siglo XX. Según la tradición, esta secretaria cruzaba cada día el puente de la ría, y los trabajadores que fabricaban los barcos dejaban por un momento sus actividades para admirarla. Los turistas, vestidos como obreros, realizan la misma ruta que seguía la mujer para llegar a su trabajo, mientras otros personajes de la época se cruzan en su camino para contarles la historia de la ciudad, la importancia de la industria naval y las transformaciones que ha habido en los últimos años.
En Madrid hay cuatro rutas. Una de las que tiene más visitantes es la ruta del Capitán Alatriste, personaje de una novela española. El éxito de la novela ha llamado la atención de visitantes extranjeros y españoles y de los mismos madrileños. A lo largo del paseo, que visita lugares del centro de Madrid, los actores representan escenas que muestran la vida del Madrid del siglo XVII.
La aceptación de esta idea entre los turistas es buena, tanto por parte de españoles como de extranjeros. En Madrid el número de asistentes aumentó un 132% entre 2002 y 2005. (Adaptado de www.revista.consumer.es. España)

 PRUEBA DE COMPRENSIÓN DE LECTURA Nivel A2
1. En el texto se habla de…
a) obras de teatro clásico.
b) visitas con actores.
c) nuevas guías turísticas.

2. El objetivo principal de esta nueva actividad es…
a) mostrar los barrios típicos de una ciudad.
b) enseñar literatura española.
c) mostrar varias ciudades en una ruta.

3. La idea de la que se habla…
a) tiene lugar en cuatro ciudades.
b) se realiza en todas las ciudades de España.
c) empezó en Madrid.

4. En la ciudad de Bilbao…
a) los turistas visitan a los obreros.
b) se recuerda a una secretaria.
c) se va en barco por la ría.

5. En el caso de la ciudad de Madrid…
a) hay dos rutas basadas en novelas.
b) una ruta se basa en una novela.
c) hay una ruta para madrileños.

6. En el texto se dice que esta idea…
a) está pensada para españoles.
b) gusta a españoles y turistas de otros países.
c) gusta sobre todo a los extranjeros

La fiesta ajena 5to D/ 22-09-2014

(HEKER, Liliana)


Nomás llegó, fue a la cocina a ver si estaba el mono. Estaba y eso la tranquilizó: no le hubiera gustado nada tener que darle la razón a su madre. ¿Monos en un cumpleaños?, le había dicho; ¡por favor! Vos sí que te creés todas las pavadas que te dicen. Estaba enojada pero no era por el mono, pensó la chica: era por el cumpleaños.
—No me gusta que vayas —le había dicho—. Es una fiesta de ricos.
—Los ricos también se van al cielo—dijo la chica, que aprendía religión en el colegio.
—Qué cielo ni cielo —dijo la madre—. Lo que pasa es que a usted, m'hijita, le gusta cagar más arriba del culo.
A la chica no le parecía nada bien la manera de hablar de su madre: ella tenía nueve años y era una de las mejores alumnas de su grado.
—Yo voy a ir porque estoy invitada —dijo—. Y estoy invitada porque Luciana es mi amiga. Y se acabó.
—Ah, sí, tu amiga —dijo la madre. Hizo una pau­sa—. Oíme, Rosaura —dijo por fin—, ésa no es tu amiga. ¿Sabés lo que sos vos para todos ellos? Sos la hija de la sirvienta, nada más.
Rosaura parpadeó con energía: no iba a llorar.
—Callate —gritó—. Qué vas a saber vos lo que es ser amiga.
Ella iba casi todas las tardes a la casa de Luciana y preparaban juntas los deberes mientras su madre hacía la limpieza. Tomaban la leche en la cocina y se contaban secretos. A Rosaura le gustaba enormemente todo lo que había en esa casa. Y la gente también le gustaba.
—Yo voy a ir porque va a ser la fiesta más hermosa del mundo, Luciana me lo dijo. Va a venir un mago y va a traer un mono y todo.
La madre giró el cuerpo para mirarla bien y ampulosamente apoyó las manos en las caderas.
—¿Monos en un cumpleaños? —dijo—. ¡Por favor! Vos sí que te creés todas las pavadas que te dicen.
Rosaura se ofendió mucho. Además le parecía mal que su madre acusara a las personas de mentirosas simplemente porque eran ricas. Ella también quería ser rica, ¿qué?, si un día llegaba a vivir en un hermoso palacio, ¿su madre no la iba a querer tampoco a ella? Se sintió muy triste. Deseaba ir a esa fiesta más que nada en el mundo.
—Si no voy me muero —murmuró, casi sin mover los labios.
Y no estaba muy segura de que se hubiera oído, pero lo cierto es que la mañana de la fiesta descubrió que su madre le había almidonado el vestido de Navidad. Y a la tarde, después que le lavó la cabeza, le enjuagó el pelo con vinagre de manzanas para que le quedara bien brillante. Antes de salir Rosaura se miró en el espejo, con el vestido blanco y el pelo brillándole, y se vio lindísima.
La señora Inés también pareció notarlo. Apenas la vio entrar, le dijo:
—Qué linda estás hoy, Rosaura.
Ella, con las manos, impartió un ligero balanceo a su pollera almidonada: entró a la fiesta con paso firme. Saludó a Luciana y le preguntó por el mono. Luciana puso cara de conspiradora; acercó su boca a la oreja de Rosaura.
—Está en la cocina —le susurró en la oreja—. Pero no se lo digas a nadie porque es un secreto.
Rosaura quiso verificarlo. Sigilosamente entró en la cocina y lo vio. Estaba meditando en su jaula. Tan cómico que la chica se quedó un buen rato mirándolo y después, cada tanto, abandonaba a escondidas la fiesta e iba a verlo. Era la única que tenía permiso para entrar en la cocina, la señora Inés se lo había dicho: 'Vos sí pero ningún otro, son muy revoltosos, capaz que rompen algo". Rosaura, en cambio, no rompió nada. Ni siquiera tuvo problemas con la jarra de naranjada, cuando la llevó desde la cocina al comedor. La sostuvo con mucho cuidado y no volcó ni una gota. Eso que la señora Inés le había dicho: "¿Te parece que vas a poder con esa jarra tan grande?". Y claro que iba a poder: no era de manteca, como otras. De manteca era la rubia del moño en la cabeza. Apenas la vio, la del moño le dijo:
—¿Y vos quién sos?
—Soy amiga de Luciana —dijo Rosaura.
—No —dijo la del moño—, vos no sos amiga de Luciana porque yo soy la prima y conozco a todas sus amigas. Y a vos no te conozco.
—Y a mí qué me importa —dijo Rosaura—, yo vengo todas las tardes con mi mamá y hacemos los deberes juntas.
—¿Vos y tu mamá hacen los deberes juntas? —dijo la del moño, con una risita.
— Yo y Luciana hacemos los deberes juntas —dijo Rosaura, muy seria.
La del moño se encogió de hombros.
—Eso no es ser amiga —dijo—. ¿Vas al colegio con ella?
—No.
—¿Y entonces de dónde la conocés? —dijo la del moño, que empezaba a impacientarse.
Rosaura se acordaba perfectamente de las palabras de su madre. Respiró hondo:
—Soy la hija de la empleada —dijo.
Su madre se lo había dicho bien claro: Si alguno te pregunta, vos le decís que sos la hija de la empleada, y listo. También le había dicho que tenía que agregar: y a mucha honra. Pero Rosaura pensó que nunca en su vida se iba a animar a decir algo así.
—Qué empleada—dijo la del moño—. ¿Vende cosas en una tienda?
—No —dijo Rosaura con rabia—, mi mamá no vende nada, para que sepas.
—¿Y entonces cómo es empleada? —dijo la del moño.
Pero en ese momento se acercó la señora Inés haciendo shh shh, y le dijo a Rosaura si no la podía ayudar a servir las salchichitas, ella que conocía la casa mejor que nadie.
—Viste —le dijo Rosaura a la del moño, y con disimu­lo le pateó un tobillo.
Fuera de la del moño todos los chicos le encantaron. La que más le gustaba era Luciana, con su corona de oro; después los varones. Ella salió primera en la carrera de embolsados y en la mancha agachada nadie la pudo agarrar. Cuando los dividieron en equipos para jugar al delegado, todos los varones pedían a gritos que la pusieran en su equipo. A Rosaura le pareció que nunca en su vida había sido tan feliz.
Pero faltaba lo mejor. Lo mejor vino después que Luciana apagó las velitas. Primero, la torta: la señora Inés le había pedido que la ayudara a servir la torta y Rosaura se divirtió muchísimo porque todos los chicos se le vinieron encima y le gritaban "a mí, a mí". Rosaura se acordó de una historia donde había una reina que tenía derecho de vida y muerte sobre sus súbditos. Siempre le había gustado eso de tener derecho de vida y muerte. A Luciana y a los varones les dio los pedazos más grandes, y a la del moño una tajadita que daba lástima.
Después de la torta llegó el mago. Era muy flaco y tenía una capa roja. Y era mago de verdad. Desanudaba pañuelos con un solo soplo y enhebraba argollas que no estaban cortadas por ninguna parte. Adivinaba las cartas y el mono era el ayudante. Era muy raro el mago: al mono lo llamaba socio. "A ver, socio, dé vuelta una carta", le decía. "No se me escape, socio, que estamos en horario de trabajo".
La prueba final era la más emocionante. Un chico tenía que sostener al mono en brazos y el mago lo iba a ha­cer desaparecer.
—¿Al chico? —gritaron todos.
—¡Al mono! —gritó el mago.
Rosaura pensó que ésta era la fiesta más divertida del mundo.
El mago llamó a un gordito, pero el gordito se asustó enseguida y dejó caer al mono. El mago lo levantó con mucho cuidado, le dijo algo en secreto, y el mono hizo que sí con la cabeza.
—No hay que ser tan timorato, compañero —le dijo el mago al gordito.
—¿Qué es timorato? —dijo el gordito.
El mago giró la cabeza hacia uno y otro lado, como para comprobar que no había espías.
—Cagón —dijo—. Vaya a sentarse, compañero.
Después fue mirando, una por una, las caras de todos. A Rosaura le palpitaba el corazón.
—A ver, la de los ojos de mora —dijo el mago. Y to­dos vieron cómo la señalaba a ella.
No tuvo miedo. Ni con el mono en brazos, ni cuando el mago hizo desaparecer al mono, ni al final, cuando el mago hizo ondular su capa roja sobre la cabeza de Rosaura, dijo las palabras mágicas... y el mono apareció otra vez allí, lo más contento, entre sus brazos. Todos los chicos aplaudieron a rabiar. Y antes de que Rosaura volviera a su asiento, el mago le dijo:
—Muchas gracias, señorita condesa.
Eso le gustó tanto que un rato después, cuando su madre vino a buscarla, fue lo primero que le contó.
—Yo lo ayudé al mago y el mago me dijo: "muchas gracias, señorita condesa".
Fue bastante raro porque, hasta ese momento, Rosaura había creído que estaba enojada con su madre. Todo el tiempo había pensado que le iba a decir: "Viste que no era mentira lo del mono". Pero no. Estaba contenta, así que le contó lo del mago.
Su madre le dio un coscorrón y le dijo:
—Mírenla a la condesa.
Pero se veía que también estaba contenta.
Y ahora estaban las dos en el hall porque un momen­to antes la señora Inés, muy sonriente, había dicho: "Espérenme un momentito".
Ahí la madre pareció preocupada.
—¿Qué pasa? —le preguntó a Rosaura.
—Y qué va a pasar —le dijo Rosaura—. Que fue a buscar los regalos para los que nos vamos.
Le señaló al gordito y a una chica de trenzas, que también esperaban en el hall al lado de sus madres. Y le explicó cómo era el asunto de los regalos. Lo sabía bien porque había estado observando a los que se iban antes. Cuando se iba una chica, la señora Inés le regalaba una pulsera. Cuando se iba un chico, le regalaba un yo-yo. A Rosaura le gustaba más el yo-yo porque tenía chispas, pero eso no se lo contó a su madre. Capaz que le decía: "Y entonces, ¿por qué no le pedís el yo-yo, pedazo de sonsa?". Era así su madre. Rosaura no tenía ganas de explicarle que le daba vergüenza ser la única distinta. En cambio le dijo: —Yo fui la mejor de la fiesta.
Y no habló más porque la señora Inés acababa de entrar en el hall con una bolsa celeste y una bolsa rosa.
Primero se acercó al gordito, le dio un yo-yo que había sacado de la bolsa celeste, y el gordito se fue con su mamá. Después se acercó a la de trenzas, le dio una pulsera que había sacado de la bolsa rosa, y la de trenzas se fue con su mamá.
Después se acercó a donde estaban ella y su madre. Tenía una sonrisa muy grande y eso le gustó a Rosaura. La señora Inés la miró, después miró a la madre, y dijo algo que a Rosaura la llenó de orgullo. Dijo:
—Qué hija que se mandó, Herminia. Por un momento, Rosaura pensó que a ella le iba a hacer los dos regalos: la pulsera y el yo-yo. Cuando la señora Inés inició el ademán de buscar algo, ella también inició el movimiento de adelantar el brazo. Pero no llegó a completar ese movimiento.
Porque la señora Inés no buscó nada en la bolsa celeste, ni buscó nada en la bolsa rosa. Buscó algo en su cartera.
En su mano aparecieron dos billetes. —Esto te lo ganaste en buena ley—dijo, extendiendo la mano—. Gracias por todo, querida.
Ahora Rosaura tenía los brazos muy rígidos, pegados al cuerpo, y sintió que la mano de su madre se apoyaba sobre su hombro. Instintivamente se apretó contra el cuerpo de su madre. Nada más. Salvo su mirada. Su mirada fría, fija en la cara de la señora Inés.
La señora Inés, inmóvil, seguía con la mano exten­dida. Como si no se animara a retirarla. Como si la perturbación más leve pudiera desbaratar este delicado equilibrio.